Protección contra incendios en hospitales: adaptarse a las nuevas exigencias es clave

Protección contra incendios en hospitales: adaptarse a las nuevas exigencias es clave

La imagen del hospital como refugio seguro se enfrenta hoy a un examen exigente: el fuego, que nunca pregunta por turnos ni horarios. Con la reciente aprobación del Real Decreto 164/2025, que actualiza el Reglamento de Seguridad en caso de Incendios en Establecimientos Industriales, el ámbito sanitario entra en una nueva era de control y prevención. Y no hablamos solo de laboratorios o almacenes farmacéuticos: las cocinas hospitalarias, corazón logístico de cualquier centro, son ahora protagonistas de una normativa que no admite improvisaciones.

Nuevas exigencias que transforman la seguridad hospitalaria

El reglamento, publicado en el BOE el pasado mes de abril, despliega un abanico de medidas que refuerzan la seguridad en hospitales, centros de salud y laboratorios clínicos. Desde compartimentaciones resistentes al fuego hasta sistemas automáticos de extinción certificados, la actualización busca blindar instalaciones críticas. El Código Técnico de la Edificación se alinea así con una realidad en la que el riesgo ya no es teórico, sino tangible.

En este contexto, la atención se centra en cuatro áreas clave:

  • Cocinas hospitalarias: deberán contar con sistemas automáticos de extinción certificados UNE-EN 17446. La exigencia no se limita a la instalación: el mantenimiento será obligatorio de forma anual y quinquenal. Los centros con equipos previos tendrán un plazo de cinco años para adaptarse.
  • Laboratorios clínicos: la clasificación por volumen y riesgo marca un antes y un después. Los de más de 500 m³ pasan a considerarse de alto riesgo y, por tanto, deberán incorporar detección y extinción automática, además de justificar estanqueidad e instalaciones auxiliares.
  • Áreas de esterilización y almacenes anexos: zonas de riesgo especial, obligadas a reforzar cerramientos, disponer de BIE y extintores específicos.
  • Almacenes clínicos y farmacéuticos: si superan los 400 m³ o presentan carga de fuego elevada, deberán cumplir las mismas exigencias que cualquier almacén industrial.

El papel decisivo de los sistemas de extinción automática

No es casualidad que la normativa insista en las cocinas profesionales. Allí, donde conviven altas temperaturas, grasas combustibles y actividad continua, el fuego encuentra un caldo de cultivo perfecto. En bares, restaurantes y, por extensión, en hospitales, los sistemas de extinción automáticos se han convertido en la única barrera real entre un conato y una tragedia.

La experiencia nos recuerda que el 70% de los incendios en restauración comienzan en la cocina. Y que, en un hospital, un fuego no solo amenaza equipamientos millonarios, sino la seguridad de pacientes y personal. De ahí que hoy sea ineludible hablar de extincion automatica cocina como un concepto clave en la prevención moderna.

Inspecciones periódicas y nuevos plazos de cumplimiento

El reglamento endurece también el capítulo de inspecciones. A partir de ahora, serán obligatorias cada diez años, realizadas por organismos de control acreditados, sin perjuicio de que cada comunidad autónoma pueda imponer frecuencias más estrictas. La entrada en vigor del decreto se producirá un mes tras su publicación, con un plazo transitorio de seis meses en el que las instalaciones podrán optar entre el marco antiguo o el nuevo.

Ese calendario obliga a planificar. Revisar espacios técnicos, actualizar contratos de mantenimiento y sectorizar adecuadamente las instalaciones ya no es una recomendación: es una obligación legal. Y, como toda obligación, vendrá acompañada de sanciones para quien la ignore.

Cocinas profesionales: del bar al hospital, una misma exigencia

La cocina es un denominador común que une al bar de barrio con el gran hospital universitario. En ambos casos, el riesgo se dispara en cuanto se combinan fuego, aceites y electricidad. Pero si en un restaurante hablamos de pérdida económica y reputacional, en un hospital se suma el factor humano: pacientes inmovilizados, evacuaciones complejas y sistemas vitales en juego.

Por eso, no es exagerado afirmar que el precio sistema automático de extinción de incendios en cocinas resulta insignificante frente al valor de una vida o de un quirófano operativo. Y, sin embargo, todavía hoy encontramos centros que funcionan con sistemas obsoletos o con simples extintores portátiles como única defensa.

Lecciones aprendidas: cuando el fuego devora la historia

La normativa no surge de un despacho en Madrid, sino de la experiencia acumulada tras décadas de incendios. Historias como la del incendio en un restaurante que marcó a una ciudad, recuerdan que la chispa más pequeña puede acabar con décadas de trabajo. En hospitales, la memoria colectiva es más frágil, porque lo que está en juego no es la carta de un menú, sino la vida de cientos de pacientes.

Responsabilidad compartida: administraciones y gestión interna

La aplicación de esta normativa no es solo tarea de inspectores. Requiere un compromiso de las direcciones hospitalarias, que deberán destinar recursos, formar al personal y documentar cada paso. Las administraciones autonómicas, por su parte, tienen la llave para coordinar inspecciones, certificar mantenimientos y garantizar que ningún centro quede rezagado.

En la práctica, esto se traduce en tres prioridades claras:

  1. Clasificar los espacios hospitalarios según uso y nivel de riesgo.
  2. Revisar la sectorización y la protección activa: detección, alarma, extinción y evacuación.
  3. Actualizar contratos y planes de inspección conforme a la norma UNE 23580.

La cultura de la prevención en hospitales

Más allá de las leyes, la prevención contra incendios en hospitales exige un cambio cultural. Hablar de protección pasiva y activa no puede quedar en un manual técnico: debe impregnar cada decisión, desde la compra de un mueble hasta la reforma de un ala quirúrgica. El personal de cocina, de laboratorio o de esterilización debe entender que cada válvula y cada extintor forman parte de un engranaje que protege vidas.

Mirando al futuro: innovación en seguridad hospitalaria

El futuro ya no se imagina sin sistemas inteligentes de detección y extinción. Sensores que anticipan el riesgo, paneles de control que integran alarmas con sistemas de climatización, y redes de extinción que actúan sin intervención humana. La protección contra incendios en hospitales se juega en ese terreno: la anticipación.

La normativa es la brújula, pero la responsabilidad es el motor. En tiempos en los que un fallo eléctrico puede paralizar un hospital entero, adaptarse a las nuevas exigencias no es un trámite, sino una inversión en confianza. Y, como bien sabemos, la confianza en un hospital se mide en segundos cuando suena la alarma.

El Real Decreto 164/2025 marca un nuevo estándar que no admite excusas. La protección contra incendios en hospitales se convierte en una cuestión de supervivencia institucional y social. Adaptarse a las nuevas exigencias es clave, porque lo contrario no solo incumple una ley: pone en juego lo que ningún reglamento puede devolvernos, las vidas que un incendio puede arrebatar.

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