Desastre en Telde: nave industrial se derrumba tras fuerte incendio

Desastre en Telde: nave industrial se derrumba tras fuerte incendio

El pasado domingo se vivió un suceso alarmante en Telde: una nave industrial en el polígono de La Gallina sufrió un incendio de gran magnitud que terminó provocando el colapso de su techumbre y el derrumbe parcial de varios muros perimetrales. El edificio, que albergaba antiguas instalaciones de la fábrica Flex, ha sido escenario de varios incendios a lo largo de los años, pero esta vez la magnitud del fuego sorprendió a todos.

Origen y propagación del incendio en la nave de Telde

El incendio se declaró a las 11:40 horas en la zona trasera de la nave, donde se acumulaban restos de cartón y otros materiales altamente inflamables. Esta acumulación facilitó la rápida propagación de las llamas, generando una columna de humo negro visible a gran distancia. La intensidad del fuego obligó a activar un amplio dispositivo de emergencia, incluyendo bomberos de San Bartolomé de Tirajana y Las Palmas de Gran Canaria, quienes trabajaron conjuntamente con el Consorcio de Gran Canaria para contener la tragedia.

Este episodio vuelve a subrayar la importancia de la protección contra incendios en cualquier instalación industrial, desde la correcta instalación de sistemas de detección y extinción hasta el empleo de materiales resistentes al fuego. Hoy día, aplicar ignifugaciones en estructuras industriales no es solo una medida preventiva, sino un requisito esencial para proteger vidas y patrimonio.

Intervención de los equipos de emergencia

Los bomberos tuvieron que enfrentarse a un incendio extremadamente intenso debido a la gran carga térmica del material almacenado. Su prioridad fue evitar la propagación a naves y almacenes colindantes, estableciendo un perímetro seguro y procediendo a la extinción controlada. La complejidad de la operación se incrementó con el derrumbe parcial de muros y la caída del techo, obligando a extremar las medidas de seguridad para los equipos de intervención.

Por ello, se hace evidente que prevenir estas situaciones mediante ignifugar nave industrial no solo protege la inversión de la empresa, sino que también garantiza la seguridad del personal y de los servicios de emergencia en caso de siniestro.

Consecuencias del colapso estructural

El colapso de la techumbre y los muros perimetrales ha generado un riesgo adicional para los equipos de intervención y complicó las labores de extinción. La caída de elementos estructurales hace más peligrosa la entrada a la nave, ralentiza la tarea de enfriamiento y aumenta el riesgo de accidentes graves. La coordinación entre bomberos, Protección Civil y Policía Local ha sido crucial para mantener controlada la situación y reducir daños a las propiedades adyacentes.

Este incidente evidencia la necesidad de incorporar protección pasiva contra incendios en todas las instalaciones industriales, como muros, techos y sistemas de compartimentación, que actúan como barreras para frenar la propagación del fuego y permitir una evacuación segura.

Impacto en la comunidad y alarma vecinal

El incendio en Telde no solo afectó a la nave, sino que también generó alarma en la comunidad. La intensa humareda negra fue visible desde varios kilómetros, y numerosos vecinos y conductores alertaron sobre la magnitud del fuego. La rápida intervención de los servicios de emergencia y el cierre preventivo de la zona evitaron daños mayores, pero la visibilidad del desastre dejó patente cómo un incendio puede impactar directamente en la vida de la ciudadanía.

Importancia de la prevención y la normativa

Incendios como el de Telde resaltan la necesidad de cumplir estrictamente con la normativa de seguridad y protección contra incendios en naves industriales. La instalación de sistemas de detección temprana, rociadores automáticos y la utilización de materiales ignífugos son medidas que hoy día pueden marcar la diferencia entre un siniestro controlado y un desastre irreversible.

En este contexto, la inversión en ignifugaciones y protección pasiva se convierte en un componente estratégico de la gestión empresarial, evitando pérdidas económicas severas y garantizando la integridad de los trabajadores y de los bienes materiales.

Lecciones aprendidas y medidas futuras

Tras el colapso de la nave, las autoridades y expertos en seguridad han señalado varias lecciones fundamentales:

  • Revisión periódica de instalaciones: Comprobar el estado de las estructuras y materiales almacenados para reducir riesgos.
  • Implementación de sistemas de extinción automática: Las campanas, rociadores y sistemas de supresión controlan el fuego desde el inicio.
  • Formación de personal: Entrenar a empleados en protocolos de evacuación y uso de extintores garantiza una respuesta rápida ante emergencias.
  • Protección pasiva y compartimentación: Aislar áreas críticas para frenar la propagación de llamas y humo.
  • Cumplimiento normativo: Seguir estrictamente la legislación vigente sobre protección contra incendios y prevención de riesgos laborales.

La protección contra incendios es hoy más imprescindible que nunca

El desastre en Telde recuerda a empresas, propietarios y gestores industriales que la protección contra incendios no es opcional. La combinación de ignifugaciones, sistemas automáticos de extinción, protección pasiva y formación del personal es la única manera de minimizar riesgos, proteger vidas y salvaguardar inversiones. Este episodio nos enseña que la prevención es la inversión más rentable en cualquier entorno industrial.

Así que, los incendios industriales pueden tener consecuencias catastróficas, pero con medidas adecuadas, cumplimiento normativo y vigilancia constante, es posible reducir drásticamente su impacto y garantizar la seguridad de todos los implicados.

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