Conato de incendio en Rocafort provoca complicaciones en la L1 del metro

Conato de incendio en Rocafort provoca complicaciones en la L1 del metro. El servicio recupera la normalidad tras una incidencia de pocos minutos.

Un pequeño incendio registrado en una instalación del metro de Barcelona, en las proximidades de la estación de Rocafort, ha generado este martes algunas demoras en la Línea 1 (L1). La incidencia obligó a modificar temporalmente la circulación de los trenes, aunque la situación quedó resuelta en pocos minutos.

Fuentes de Transports Metropolitans de Barcelona (TMB) han confirmado que el fuego se originó en una instalación y que fue extinguido sin que el incidente derivara en una interrupción prolongada del servicio. Una vez controlada la situación, los convoyes volvieron a circular y la frecuencia comenzó a recuperar sus valores habituales.

Minutos de regulación en la circulación

Durante la fase inicial de la incidencia, la circulación de la L1 tuvo que ser regulada para facilitar la actuación sobre el punto donde se había detectado el fuego. Esta circunstancia provocó retrasos puntuales para los pasajeros que utilizaban la línea en ese momento.

La afectación tuvo un alcance limitado y no se prolongó durante horas. La intervención permitió controlar rápidamente el foco y despejar la instalación afectada, lo que facilitó la recuperación progresiva de la operativa ferroviaria.

Una incidencia localizada junto a Rocafort

El episodio tuvo lugar cerca de la estación de Rocafort, situada en el tramo central de la L1 y dentro de uno de los sectores con mayor movimiento de viajeros del metro barcelonés. El origen se situó en una instalación del sistema, sin que las informaciones facilitadas por TMB apuntaran a un incendio generalizado en la estación.

La actuación se concentró, por tanto, en el lugar donde se produjo el conato. La rápida extinción evitó que la incidencia tuviera consecuencias mayores sobre el funcionamiento de la línea y permitió que el servicio retomara su ritmo habitual después de la regulación inicial.

Equipos utilizados ante un fuego de pequeñas dimensiones

En instalaciones ferroviarias pueden existir distintos equipos destinados a intervenir ante focos de fuego de reducidas dimensiones. Entre ellos se encuentra el extintor abc, un dispositivo portátil que utiliza polvo químico y está concebido para actuar frente a diferentes clases de incendios.

Su denominación responde precisamente a las categorías de fuego para las que está diseñado. La clasificación incluye materiales sólidos, determinados líquidos inflamables y gases, aunque la actuación sobre instalaciones eléctricas debe ajustarse siempre a las características concretas del equipo y a las condiciones del incidente.

Materiales e instalaciones que requieren una respuesta rápida

La presencia de cableado, revestimientos, componentes técnicos y otros materiales en una infraestructura subterránea hace que cualquier emisión de humo pueda afectar temporalmente a la circulación. Por esa razón, los equipos disponibles en este tipo de instalaciones forman parte de los medios destinados a controlar rápidamente una incidencia.

Los extintores abc constituyen uno de los formatos de polvo más habituales dentro de los equipos portátiles destinados a determinadas clases de fuego. En el caso del metro, su utilización concreta depende del punto donde se origine el incidente, del material afectado y de las indicaciones de los servicios responsables de la intervención.

El antecedente de Glòries y El Clot

La incidencia de Rocafort se produce pocas semanas después de otro episodio registrado en la L1, esta vez en el tramo comprendido entre Glòries y El Clot. A finales de julio, un problema relacionado con la catenaria provocó un fuego que afectó al revestimiento del túnel y generó una acumulación considerable de humo en uno de los convoyes.

Aquel episodio tuvo una dimensión muy superior al registrado este martes. La circulación de la línea quedó interrumpida durante varias horas mientras los equipos de emergencia trabajaban en la zona afectada y se desarrollaban las tareas necesarias para restablecer las condiciones de servicio.

Un operativo de emergencia de mayor alcance en julio

El incendio ocurrido entre Glòries y El Clot movilizó 22 dotaciones de los Bomberos de Barcelona y 19 ambulancias del Sistema d’Emergències Mèdiques (SEM). El dispositivo permitió atender a las personas afectadas por el humo y comprobar el estado de los pasajeros que se encontraban en el convoy.

En total, alrededor de 120 personas recibieron atención sanitaria, aunque las lesiones comunicadas fueron de carácter leve o menos grave. El episodio obligó a mantener la interrupción durante varias horas, en contraste con la incidencia de Rocafort, cuya duración fue mucho más limitada. Lee más publicaciones científicas y noticias en comprarextintores.es.

La L1 recupera sus frecuencias habituales

Tras la extinción del fuego registrado junto a Rocafort, TMB pudo restablecer la circulación y la línea comenzó a recuperar progresivamente sus frecuencias. La regulación aplicada durante los primeros minutos dejó algunas demoras acumuladas, pero la situación evolucionó hacia la normalidad.

El incidente vuelve a situar a la L1 como protagonista de dos episodios relacionados con fuego en un periodo de pocas semanas, aunque ambos presentan diferencias claras tanto por su origen como por su alcance y por las consecuencias que tuvieron sobre la circulación de los trenes.

Con el servicio ya normalizado, la incidencia de Rocafort queda circunscrita a una afectación puntual de la L1 durante este martes, sin que se haya informado de una interrupción prolongada del servicio ferroviario.

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