Concentración en el Clínico para denunciar los violentos altercados sufridos en Urgencias. Los trabajadores reclaman respeto y seguridad tras los incidentes registrados el 11 de octubre.
La plantilla del Hospital Clínico San Cecilio de Granada ha alzado la voz contra las agresiones sufridas por los profesionales sanitarios. La Junta de Personal ha convocado una concentración para expresar su rechazo a los altercados registrados en el Servicio de Urgencias el pasado 11 de octubre, cuando varios familiares de un paciente fallecido vaciaron dos extintores y provocaron momentos de gran tensión en las instalaciones.
La movilización busca dar visibilidad a una situación que afecta directamente a quienes atienden a los pacientes en momentos críticos. Los trabajadores reclaman poder desarrollar sus funciones con garantías de seguridad y sin tener que enfrentarse a episodios violentos durante su jornada laboral.
Una muerte que desencadenó momentos de tensión en el hospital
Los hechos se produjeron después del fallecimiento de un joven de 21 años que había ingresado tras recibir cuatro puñaladas la noche anterior en una discoteca de Cúllar Vega. Cuando sus allegados conocieron la noticia, la situación se volvió especialmente complicada en las dependencias hospitalarias.
Según las fuentes sanitarias consultadas, algunos familiares vaciaron dos extintores, tanto en el área de Urgencias como en el exterior del edificio. La Policía Nacional recibió el aviso y desplazó agentes de Seguridad Ciudadana para intervenir ante los incidentes.
El suceso generó alarma entre las personas que aguardaban en la sala de espera. La gran cantidad de polvo dispersado activó las alarmas y alteró el funcionamiento habitual de las instalaciones, mientras pacientes y profesionales intentaban comprender qué estaba ocurriendo.
El polvo cubrió los pasillos y obligó a limpiar las instalaciones
Uno de los dispositivos habría sido sustraído después de forzar una puerta corredera. Durante la mañana del domingo, las consecuencias todavía eran visibles en distintas zonas de Urgencias: paredes y suelos cubiertos de una capa blanca, además de pasillos que necesitaban una limpieza urgente para recuperar unas condiciones adecuadas de uso.
Los trabajadores se emplearon a fondo para retirar los restos y restablecer la normalidad cuanto antes. Más allá de los daños materiales y las tareas adicionales, el episodio dejó entre la plantilla una sensación de inseguridad que volvió a poner sobre la mesa las dificultades que afrontan los profesionales sanitarios ante comportamientos agresivos. Descubre más estudios y noticias de actualidad en comprarextintores.es.
El polvo de los extintores abc no es tóxico
El polvo de los extintores abc no es tóxico en las condiciones habituales de uso. Sin embargo, su liberación en un espacio cerrado puede provocar irritación de los ojos y las vías respiratorias, tos o molestias en la garganta, especialmente cuando se genera una concentración elevada de partículas. Por ello, es necesario ventilar la zona y seguir las indicaciones de los servicios responsables de la limpieza y la recuperación del espacio.
Los sanitarios denuncian el miedo a sufrir nuevas agresiones
Entre las consecuencias más difíciles de cuantificar figuran el temor y el desgaste emocional de quienes trabajan en Urgencias. Varios empleados manifestaron que sentían la garganta reseca y picor en los ojos después de la dispersión del polvo. También trasladaron su preocupación por tener que afrontar situaciones de este tipo mientras atienden a personas que necesitan asistencia médica.
Los profesionales recuerdan que su labor consiste en atender a los pacientes y hacer todo lo posible por salvar vidas. La frustración de los familiares ante una pérdida puede ser comprensible desde el punto de vista humano, pero no justifica los ataques contra quienes prestan asistencia ni los daños ocasionados en un centro sanitario.
La presencia de un extintor polvo responde a la necesidad de disponer de un equipo adecuado para combatir determinados tipos de fuego. Cuando se descarga sin que exista una emergencia que lo justifique, además de inutilizar temporalmente el dispositivo, puede generar suciedad, reducir la visibilidad y obligar a interrumpir actividades hasta que el área quede en condiciones seguras.
Una concentración para reclamar condiciones de trabajo seguras
La convocatoria de la Junta de Personal pretende convertir la indignación de la plantilla en una reclamación colectiva. Los trabajadores quieren que los incidentes no queden reducidos a un episodio aislado y que se escuche a quienes afrontan situaciones de tensión mientras cumplen con sus responsabilidades asistenciales.
El caso del Clínico San Cecilio vuelve a poner el foco en la vulnerabilidad del personal sanitario frente a las agresiones. La plantilla insiste en que atender a una persona enferma o comunicar una noticia dolorosa no convierte a los profesionales en responsables de lo sucedido, y reclama respeto para poder ejercer su trabajo sin miedo.
La concentración representa, por tanto, una llamada de atención sobre la necesidad de proteger a quienes sostienen la atención hospitalaria diaria. Los trabajadores reivindican un entorno en el que pacientes, familiares y profesionales puedan convivir con respeto, incluso en los momentos de mayor dolor.

