Un coche en llamas desata el incendio de San Martín de Valdeiglesias. La Guardia Civil confirma que el vehículo que ardió en el arcén no era eléctrico.
El incendio declarado el jueves en San Martín de Valdeiglesias (Madrid) comenzó tras arder un vehículo en el arcén de la carretera M-501, cerca de una de las entradas al municipio. El fuego se extendió posteriormente hacia la vegetación próxima y terminó fusionándose con el incendio registrado en Villa del Prado, en un episodio que obligó a miles de personas a abandonar sus viviendas en distintas zonas afectadas por las llamas.
Primeras imágenes difundidas permitieron reconstruir la evolución inicial
Las primeras imágenes difundidas en redes sociales permitieron a comprarextintores.es reconstruir la evolución inicial del suceso. En una de las grabaciones, realizada desde un vehículo y con el reloj marcando las 14:52, se apreciaba cómo salía humo del automóvil mientras el fuego todavía no había alcanzado el monte. En vídeos posteriores, el coche aparecía prácticamente calcinado y las llamas ya afectaban a los matorrales situados junto a la carretera.
La ubicación de las imágenes permitió situar el vehículo en el arcén de la M-501, muy cerca de la rotonda de acceso a San Martín de Valdeiglesias. La secuencia mostró cómo el incendio pasó de afectar al automóvil a propagarse por la vegetación próxima, mientras el fuego avanzaba por la zona.
La investigación despejó las dudas sobre el tipo de vehículo
Durante los primeros días circularon numerosas publicaciones que aseguraban que el incendio había comenzado por un coche eléctrico. Sin embargo, la información difundida posteriormente por las autoridades descartó esa versión. La Guardia Civil confirmó el lunes 27 de julio que el vehículo implicado era de combustión.
La identificación del automóvil también había sido objeto de análisis por parte de varios especialistas. Las imágenes apuntaban a un modelo Citroën C3 y distintos expertos señalaron que no presentaba las características habituales de un vehículo completamente eléctrico. La presencia de rejillas en la zona delantera y el punto donde se iniciaron las llamas fueron algunos de los elementos utilizados para valorar su posible sistema de propulsión.
El incendio comenzó en la parte delantera del automóvil
Las imágenes difundidas durante las primeras horas mostraban que las llamas se concentraban inicialmente en la zona delantera del coche. Esta circunstancia fue señalada por especialistas consultados durante el análisis de las grabaciones, que descartaron que el fuego tuviera su origen en una batería situada en la parte inferior central del vehículo.
La confirmación oficial llegó durante una reunión del Comité Estatal de Coordinación y Dirección. La directora general de la Guardia Civil, Mercedes González, señaló que el vehículo relacionado con el accidente era de combustión y que quedaban así descartadas las informaciones que lo identificaban como eléctrico.
El equipamiento disponible en el vehículo puede resultar decisivo
En este tipo de sucesos, disponer de un extintor 1 kg dentro del vehículo puede facilitar una actuación inmediata ante un foco de fuego de pequeñas dimensiones, siempre que las circunstancias permitan intervenir con seguridad. Este tipo de equipos forma parte del material que puede transportarse en el automóvil y está diseñado para actuar sobre determinados conatos antes de que las llamas alcancen mayores proporciones.
Un extintor en el coche, clave ante un fuego incipiente en carretera
La presencia de un extintor coche también cobra especial relevancia cuando un incendio se produce durante un desplazamiento y el vehículo queda detenido en una vía. Su disponibilidad permite contar con un medio específico para actuar sobre un fuego incipiente, aunque la evolución del incendio registrado en la M-501 mostró cómo las llamas llegaron rápidamente a la vegetación situada junto al arcén.
La circulación de mensajes falsos amplificó una versión descartada
Las imágenes del automóvil fueron acompañadas en redes sociales por mensajes que atribuían el origen del incendio a un vehículo eléctrico. Algunas publicaciones llegaron a relacionar directamente el supuesto incendio de una batería con la evolución del fuego y utilizaron esa interpretación para cuestionar otros factores relacionados con la propagación de los incendios forestales.
La confirmación de la Guardia Civil permitió corregir una de las principales afirmaciones que habían acompañado a los vídeos. La investigación determinó que el coche era de combustión, mientras que la evolución posterior del incendio llevó a integrar este episodio con el fuego de Villa del Prado.

