¡Alarma en la ría de Vigo! Incendio en un buque nodriza cargado con 5.500 vehículos. Vigo ensaya una emergencia marítima con coches eléctricos a bordo y despliega un operativo especializado en el POLEX 2026.
La ría de Vigo se convirtió este miércoles, 30 de septiembre, en el escenario de un complejo simulacro marítimo que puso a prueba la capacidad de respuesta de los servicios de emergencia ante un incendio en un buque nodriza con 5.500 vehículos a bordo. El ejercicio, integrado en el POLEX 2026, recreó una situación especialmente delicada: un fuego en una cubierta elevada del Höegh Yokohama, donde se encontraban 47 coches eléctricos.
La alerta se activó a las 9:00 horas, dando comienzo a un despliegue coordinado entre Salvamento Marítimo, la Autoridad Portuaria, los bomberos y diferentes organismos públicos. El objetivo era comprobar cómo responderían los equipos ante un fuego a bordo de un barco de grandes dimensiones, con las dificultades añadidas que supone la presencia de vehículos eléctricos.
El simulacro nacional, celebrado en Vigo entre el 29 de septiembre y el 1 de octubre, reúne a más de un centenar de profesionales y distintas administraciones. Además de poner a prueba la intervención frente al fuego, el ejercicio contempla escenarios de contaminación marina que podrían afectar a zonas especialmente sensibles de la costa gallega.
Un incendio en el Höegh Yokohama activa un amplio dispositivo de emergencia
El supuesto planteado obligó a activar los mecanismos de coordinación marítima desde los primeros minutos. Tras recibir el aviso, el Centro de Coordinación de Salvamento Marítimo puso en marcha los protocolos correspondientes, mientras que la Autoridad Portuaria de Vigo activó su plan de emergencia.
Capitanía Marítima, Salvamento Marítimo, bomberos, Guardia Civil y Policía Nacional comenzaron a trabajar desde un centro de coordinación operativa. La comunicación con el capitán del buque resultaba fundamental para conocer la evolución del fuego, determinar si había personas heridas y comprobar qué recursos estaban disponibles a bordo.
La operación también contempló la intervención de medios marítimos y aéreos. Varios remolcadores participaron en las maniobras destinadas a simular el enfriamiento exterior del barco, mientras que un helicóptero se encargó de localizar posibles puntos calientes en la cubierta.
Antes de iniciar el ataque directo, un equipo especializado debía acceder al buque para evaluar las condiciones y determinar la estrategia de intervención. Esta primera valoración permite conocer las características del incendio y establecer las medidas necesarias para que los equipos puedan actuar en un entorno especialmente complejo.
Coches eléctricos a bordo: el desafío de los incendios con baterías de litio
La presencia de vehículos eléctricos añadió una dificultad técnica al ejercicio. Los incendios relacionados con baterías de iones de litio presentan particularidades que requieren procedimientos específicos, especialmente por la posibilidad de que se produzca una fuga térmica y de que las temperaturas elevadas provoquen nuevas reacciones en las celdas de la batería.
En este tipo de situaciones, disponer de equipos adecuados y conocer las características del fuego resulta esencial. Un extintor para batería de Litio debe seleccionarse atendiendo a las características del riesgo y a las indicaciones técnicas del fabricante, ya que no existe un único agente extintor válido para cualquier escenario relacionado con estas baterías.
En el caso del Höegh Yokohama, el simulacro permitió ensayar la coordinación y la evaluación de riesgos asociados a los coches eléctricos transportados en grandes buques. La operación no se limitó a reproducir la extinción de un fuego convencional, sino que incorporó las particularidades que pueden surgir cuando las baterías de alta capacidad están implicadas.
La directora de Operaciones de Salvamento Marítimo, Evangelina Díaz, destacó la complejidad de los incendios a bordo de embarcaciones y señaló que la presencia de vehículos eléctricos permite trabajar sobre nuevos riesgos. Sus declaraciones ponen de relieve el interés operativo de este tipo de ejercicios en instalaciones portuarias con un elevado movimiento de automóviles.
Bomberos especializados: Galicia busca ampliar sus capacidades marítimas
Uno de los objetivos del POLEX 2026 es impulsar el desarrollo de equipos especializados en incendios marítimos en Galicia. Para ello, el dispositivo de evaluación contó con bomberos expertos procedentes de Cataluña, además de efectivos de Ferrol, Narón y Vigo.
La colaboración entre profesionales de diferentes territorios permitió compartir conocimientos y poner en práctica procedimientos de actuación en un entorno marítimo. El coordinador nacional de Protección del Medio Marino, Federico Navarro, explicó que el propósito es comenzar a desarrollar estas capacidades en Galicia.
Una vez completada la evaluación inicial del escenario, dos brigadas de bomberos debían acceder al barco para abordar el supuesto incendio y proceder a su extinción.
El presidente de la Autoridad Portuaria de Vigo, Carlos Botana, también destacó la importancia de comprobar el funcionamiento conjunto de los servicios implicados. En un puerto donde el transporte de vehículos constituye una actividad habitual, la coordinación entre organismos resulta determinante para organizar una respuesta ante una emergencia de estas características.
Extintores CO2 y equipos de intervención: qué papel desempeñan en los incendios eléctricos
Los extintores co2 se utilizan habitualmente en determinados fuegos de líquidos inflamables y equipos eléctricos, gracias a que el dióxido de carbono no deja residuos y no conduce la electricidad en condiciones normales de utilización. Estas características pueden resultar útiles en instalaciones con cuadros eléctricos, maquinaria y determinados equipos sensibles.
Sin embargo, su capacidad de enfriamiento es limitada y el fuego puede reavivarse si persiste una fuente de calor. Por ese motivo, el CO2 no constituye una solución general para incendios que afectan a baterías de litio ni sustituye los procedimientos específicos que requieren los incendios de vehículos eléctricos.
En un barco cargado con miles de automóviles, la elección de los medios de extinción depende de múltiples factores, como la ubicación del fuego, los materiales implicados, la ventilación y las condiciones de acceso. El simulacro de Vigo permitió ensayar la evaluación de estos riesgos y la coordinación de los equipos antes de decidir las maniobras de intervención.
Comprar extintor: criterios técnicos para instalaciones con riesgos eléctricos
A la hora de comprar extintor, es fundamental identificar previamente los riesgos de la instalación y comprobar que el equipo elegido cumple las exigencias técnicas correspondientes. La capacidad, el agente extintor, la eficacia declarada y las condiciones de utilización son aspectos que deben valorarse antes de adquirir cualquier dispositivo.
En espacios con equipos eléctricos, por ejemplo, un extintor de CO2 puede ser adecuado para determinados escenarios, mientras que otros riesgos requieren agentes diferentes. La elección también debe tener en cuenta las características del recinto, la actividad desarrollada y las condiciones de mantenimiento.
En instalaciones portuarias, almacenes de vehículos y espacios industriales, la planificación de los medios de extinción requiere un análisis específico. La diversidad de materiales y equipos presentes puede hacer que un mismo agente extintor no resulte apropiado para todas las zonas.
Comprar extintores para empresas: capacidad, eficacia y mantenimiento
Las empresas que necesitan comprar extintores deben prestar atención a la eficacia certificada, la adecuación a los riesgos existentes y las obligaciones de mantenimiento. No basta con disponer de equipos distribuidos por las instalaciones: también es necesario que se encuentren correctamente señalizados, accesibles y en condiciones de funcionamiento.
En el ámbito industrial y logístico, la selección de los equipos debe integrarse en la planificación de la seguridad contra incendios. Los almacenes con vehículos, las zonas de carga y descarga y los espacios donde se manipulan equipos eléctricos presentan necesidades distintas que deben estudiarse por separado.
La normativa aplicable, entre ella el Reglamento de instalaciones de protección contra incendios, aprobado mediante el Real Decreto 513/2017, establece requisitos para los equipos y las operaciones de mantenimiento. Cumplir estas disposiciones permite conservar las instalaciones en condiciones adecuadas y disponer de documentación que acredite las revisiones realizadas.
Extintores: soluciones para instalaciones comerciales e industriales
La elección entre extintores Barcelona de polvo, CO2 u otros agentes depende del tipo de fuego que pueda producirse y de las características de cada espacio. En zonas con equipos electrónicos sensibles, por ejemplo, los extintores de CO2 pueden aportar la ventaja de no dejar residuos, mientras que en otras áreas pueden ser necesarios dispositivos con distintas capacidades de extinción.
Para instalaciones con vehículos eléctricos, la evaluación técnica debe contemplar las características de las baterías y los posibles escenarios de propagación del fuego. Las soluciones disponibles deben seleccionarse de acuerdo con las especificaciones de los fabricantes y los procedimientos de intervención previstos.
El ejercicio desarrollado en Vigo refleja precisamente la necesidad de adaptar los recursos y la preparación de los equipos a los riesgos que plantea el transporte de grandes cantidades de vehículos, incluidos aquellos que incorporan tecnologías eléctricas.
Del fuego a bordo a un vertido que amenaza las Cíes y la costa de Cangas
El POLEX 2026 no terminó con la simulación del incendio. El programa contempló también un escenario de contaminación marina que elevaba progresivamente el nivel de emergencia y obligaba a activar diferentes planes de actuación.
Durante el miércoles se planteó un vertido en aguas portuarias. En una primera fase debía intervenir la Autoridad Portuaria de Vigo, antes de activar el Plan CAMGAL de la Xunta de Galicia para responder a una emergencia de contaminación marina.
El supuesto previsto para el jueves, 1 de octubre, aumentaba la complejidad del escenario. La mancha contaminante no habría podido contenerse durante la noche, por lo que sería necesario activar el Plan Marítimo Nacional y desplegar medios de Salvamento Marítimo y recursos de la Agencia Europea de Seguridad Marítima.
Entre las zonas que debían protegerse figuraban las Islas Cíes, un espacio de especial valor ambiental. Además, otra mancha simulada alcanzaría la playa de Rodeira, en Cangas, donde se activaría el plan local y se organizaría un operativo de limpieza del litoral.
Este planteamiento permitió extender el ejercicio más allá de la respuesta inmediata a bordo de un buque, incorporando las consecuencias que un accidente marítimo podría tener sobre el entorno costero. Gracias por informarte un día más con nosotros en comprarextintores.es.
El POLEX 2026 pone a prueba la coordinación marítima en Vigo
La operación desarrollada en la ría de Vigo aborda dos escenarios estrechamente relacionados con la actividad marítima: los incendios en grandes buques y los episodios de contaminación marina. Ambos requieren una intervención organizada, recursos especializados y una comunicación constante entre las administraciones responsables.
El simulacro, celebrado del 29 de septiembre al 1 de octubre, reunió a más de un centenar de efectivos y permitió ensayar procedimientos que abarcan desde la evaluación inicial de una emergencia hasta el despliegue de medios de extinción y contención de vertidos.
La presencia de un buque con 5.500 vehículos y decenas de coches eléctricos ofreció un escenario especialmente exigente para los equipos participantes. A ello se sumó la simulación de una contaminación que podía extenderse hasta espacios naturales y playas del entorno.
Con el POLEX 2026, Vigo se convirtió durante tres jornadas en el centro de un ejercicio nacional destinado a comprobar la capacidad de respuesta ante emergencias marítimas de gran complejidad y a reforzar la cooperación entre los servicios que tendrían que intervenir si se produjera un accidente de estas características.

